Orchata de avena casera

La avena es un grano que se ha cultivado desde la edad del hierro. El pueblo escocés preparaba el porridge, una papilla cocidas o copos de avena con leche y agua. Es una gramínea que proporciona fuerza y vigor que se consume sobre todo en zonas de clima frío, por su riqueza en grasas poli insaturadas asimilables.

La semilla de avena contiene sales minerales, avenina (no contiene gliadina, causante de muchas intolerancias) y vitamina E, que tonifica y remineraliza la sangre, lo que la hace muy recomendable en casos de astenia. Los lípidos que contiene, el 70% es grasa insaturada y el 30% restante es ácido linoleico, un ácido graso esencial.

Rica en vitaminas y minerales

Contiene concentraciones óptimas de vitaminas, minerales como el hierro, el calcio, el potasio, el fósforo, el zinc y oligoelementos como el sílice, que fortalece el tejido muscular y conectivo y los huesos. Contiene vitaminas B1, B2, B3, caroteno (provitamina A) e indicios de vitamina D, que colaboran en la producción de glóbulos rojos y activan el metabolismo, la formación ósea y el sistema nervioso.

En cuanto a la proporción de carbohidratos es algo inferior a otros cereales y la proporción de proteínas vegetales es ligeramente superior. La avena contiene seis de los ocho aminoácidos esenciales para la necesaria síntesis proteica y, junto con la adicción de leche, con la que se suele mezclar para su consumo o con la soja, completa la falta de aminoácidos esenciales y la ‘ablanda. La avena se suele consumir en copos y como parte del muesli, pero no se utiliza en la producción de pan.

El salvado de avena, que es la cáscara del grano, está indicado en la regulación del azúcar en sangre, en las hipercolesterolemias y niveles altos de triglicéridos, así como en el tratamiento de la obesidad. También regula el peristaltismo intestinal al aumentar el bolo alimenticio por su fibra.

La receta: horchata de avena

Preparación

La horchata de avena constituye una bebida refrescante, diurética y ligeramente laxante. Para elaborar en casa, hierve 40 gramos de avena sin descascarillar en un litro de agua durante 30 minutos. Saca los granos que se habrán ablandado durante la cocción, triturarlos bien y vuélvelos a hervir durante un par de minutos más. Después dejar enfriar y cuela el residuo.

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