Las mejores dietas para perder peso

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Llega el buen tiempo y mucha gente quiere empezar a hacer dieta para perder los kilos que ha ganado durante el invierno. ¿Qué dieta debemos seguir? Como lo hacemos?

En la primera parte de este artículo compartimos experiencias con gente que ha hecho dietas “poco saludables” o que han eliminado alimentos que su cuerpo no toleraba bien; en la segunda parte -que publicaremos la semana que viene-, explicaremos el criterio que siguen nutricionistas de renombre como la Blanca Galofré o la doctora Montse Folch a la hora de plantear una dieta para perder peso.

Las dietas de éxito que no debemos seguir

Empezamos con lo que no deberíamos hacer. ¿Cuáles son, pues, las dietas que no se recomiendan? Es evidente que los extremos nunca son buenos. Dietas como la Dukan -o la Montignac– han tenido mucha repercusión mediática, pero a la vez han sido profundamente cuestionadas por muchos profesionales de la salud.

No son dietas recomendables porque son principalmente hiperproteicas y generan mucha toxicidad en el organismo, que puede traer problemas a corto o largo plazo. Una amiga hace tiempo quiso hacer dieta para adelgazar y que siguió el consejo del médico, que le recomendó una dieta hiperproteica base, principalmente, de barritas.

Al cabo de unas semanas sin obtener ningún resultado positivo, paró porque, comía básicamente barritas, y estaba a punto desencadenar una anemia muy severa. A partir de esta mala experiencia empezó a interesarse por comida ecológica y por el naturismo. Y ahora se encuentra mejor que nunca.

Así pues, las dietas hiperproteicas no son nada recomendables en el tiempo. Entonces, ¿por qué tienen tanto éxito? Pues sencillamente porque la persona que sigue la dieta nota unos efectos de reducción de volumen y de peso realmente sorprendentes. Pero no hay que dejarse engañar. Lo que ha perdido es agua, no grasa; por tanto, cuando vuelva a comer un poco más, recuperará el peso con la misma rapidez que la ha perdido. La pérdida de grasa acumulada no es fácil y cuesta tiempo y cambio de hábitos.

Objetivo: alcanzar un peso que dure para siempre

Una amiga de cuarenta años comenzó con un climaterio prematuro y además decidió dejar de fumar. Resultado: en dieciocho meses aumentó dieciocho kilos. Primero optó por una dieta hipocalórica y hiperproteica: realmente bajaba, pero recuperaba el peso con mucha facilidad, porque la dieta que seguía era muy estricta, aburrida y difícil de seguir.

Gracias a sus conocimientos de nutrición y medicina natural, optó por una segunda vía: seguir una dieta basada en el sentido común con objetivos a medio-largo plazo, sin prisa, porque el objetivo es alcanzar un peso adecuado que dure para siempre. El secreto? Hacer cambios importantes en los hábitos nutricionales.

Primero hay que favorecer la eliminación de líquido retenido con medios naturales como son beber agua en abundancia, zumo de limón natural, infusiones, extractos de plantas medicinales; reducir la sal y sustituirla por especies como el perejil, el cilantro, el jengibre …

También es interesante procurar mantener un buen tránsito intestinal con la fibra de la dieta y plantas medicinales; si se tiene ansiedad, va bien ayudarse de la medicina natural con masajes y ejercicios de relajación; además de eliminar los alimentos poco recomendables como la pastelería, harinas y azúcares refinados, fritos; y priorizar la calidad de los alimentos antes de que contar calorías.

Se trata de basarse en una dieta rica en verduras, frutas, cereal integral y legumbres, y reducir la proteína animal; hacer cocciones suaves como vapor, plancha, hervidos o horno, e incluir el ejercicio físico en el hábito diario. Ahora, cuando hago excepciones, no me siento culpable, y con estos hábitos nuevos que he incorporado me encuentro mucho mejor.

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