Cómo adelgacé 20 kilos sin pasar hambre

1
4725

Este es un camino que ha durado unos 6 meses aproximadamente. ¿20kg en 6 meses? Sí. Así es.

En este camino no hay trucos ni recetas mágicas, ni chorradas de esas de magufo con píldoras milagrosas y demás. Lo que os contaré es la historia, tal cual. No pondré fotos del antes y del después ni engañabobos similares. El que me quiera creer, que me crea.

Después de las vacaciones de Navidad, había engordado lo suyo. Las comilonas de esa época son las que son, es por eso que mucha gente se propone adelgazar después de vacaciones. En mi caso no lo había planeado para nada. Llevaba años pesando 84kg. y no tenía ningún problema con ello.

¿Cuál eran mis hábitos y mi dieta?

Podría decirse que era una especie de Ozzy Osbourne, ese rockero indestructible que no se muere pese a años y años de mala vida. Mi dieta consistía en:

  • Desayuno: no desayunaba nunca. 3 cafés con leche cargados hasta arriba con el estómago vacío. El día que desayunada, no me ponía por poco. Huevos fritos con bacon y su cafelito. Ese día ya no comía al mediodía.
  • Media mañana: nada
  • Mediodía: comía como un vikingo. Podía comer dos primeros, dos segundos y dos postres. Cerveza o vino y el cuarto café con leche. Carne el 90% de las veces, fritos y alimentos grasientos. De postre, pastel de chocolate y porquerías similares. Muchas veces pedía japonés, chino, pizza… sin tener en cuenta las consecuencias de la comida basura. ¿Verdura o fruta? ¡Qué vá!
  • Merendar: nada
  • Cenar: la mayoría de los días no cenaba o, si no, cenaba cualquier cosa, desde patatas fritas hasta galletas con mantequilla.

Al día siguiente, vuelta a empezar. 3 cafés con el estómago vacío. Así he estado unos 7 años.

¿Qué ejercicio hacía?

Absolutamente nada.

¿Cómo cambié mis hábitos?

Un día me dí cuenta de que iba a implosionar. No estoy hablando de sobrepeso ni nada de eso. A mí el peso nunca me ha preocupado, pero estaba claro que la alimentación que llevaba y el ritmo de vida no era bueno. Podríamos decir que se me abrieron los ojos leyendo un artículo como el que escribí aquí: “errores más comunes a la hora de hacer una dieta“. Mi dieta consistía en llevar vida de estrella del rock (pongámoslo entre muchas comillas).

Así que empecé a introducir cambios en mi dieta. Los principales fueron:

  • Dejar paulatinamente la cafeína. Pasé de tomar 4 o 5 cafés al día a tomar 3, 2, 1… hasta que finalmente los sustituí totalmente por cafés descafeinados de producción ecológica. También cambié el azúcar de los cafés por sirope.
  • Dejar la leche de vaca. Después de probar la de arroz, la de soja y demás, me quedé con una leche de arroz y coco. Mola. Es como tomar horchata.
  • Empezar a desayunar: fruta, yogur, una tortilla… lo que fuese
  • Fui introduciendo también algunos productos de cocina sana: harina de avena, quinoa, atún natural… todo ello a través de la “guía” que para mí supuso el libro “Mis recetas anti cáncer” de la Dra. Odile Fernández
  • Además, comencé a tomar complementos vitamínicos por la mañana y por la noche, porque la cantidad de aceites chungos y fritos que tomaban que causaban llagas en la boca.
  • También cambiando carne por pescado en algunas comidas y comiendo más pasta a base de quinoa
  • Scientific Liber Detox de Vitobest para desintoxicar el hígado
  • Comencé a dormir 8 horas al día y a echar siestas los fines de semana para recuperar el sueño perdido de la cantidad de cafés que me tomaba
  • Beber agua. Mucha agua. ¡Había días que no bebía más que 2 vasos!
  • Me apunté al gimnasio después de 8 años sin ir. La entrevista con la monitora del gimnasio fue para grabarla. La tía se iba descomponiendo al ritmo que le iba contando mis hábitos de vida. Creo que había sido atleta olímpica o algo así y literalmente flipó de que siguiese vivo sin haber tenido ningún arrechucho. Comencé a ir 3 días al gimnasio a correr o hacer clases de spinning.
  • Relajar las horas de curro: pasé de trabajar los fines de semana y estar 14h al día pendiente de los mails a plantearme que tenía que ir haciendo pausas en el trabajo para evitar generarme más estrés del que me había generado el currar + tomarme esas cantidades de cafeína

Seguí con esta rutina durante medio año. ¿Que si pasaba hambre? No. La cuestión no es atracarte de comer hasta más no poder, si no ir comiendo cantidades razonables más veces al día.

Un ejemplo de lo que podía comer en un día desde mi cambio de dieta

  • Desayuno: Tortilla a la francesa para desayunar + café descafeinado + medio vaso de agua con medio limón y una cucharada de aceite. Zumo de naranja. Y los complementos vitamínicos.
  • Media mañana: un yogur con cereales. Yogur pequeño y de leche de cabra. Otro café descafeinado. Si tenía más hambre, picaba snacks de chorizo (sí, tal cual, tampoco iba a privarme, ¿no?)
  • Comida: arroz con brócoli y dos pechugas de pollo a la plancha. Un yogur de cabra con sirope de postre. Café descafeinado.
  • A la hora y poco ya lo has procesado, así que me iba al gimnasio a correr media hora o 45 minutos o a echar 45 minutos de spinning.
  • Merienda: había días que nada, había días que un yogur o una barrita de proteínas. Y el último descafeinado del día.
  • Cena: verduras al vapor (judía, patata y zanahoria) y pescado. De postre un yogur con cereales
  • Y agua durante todo el día. Galooooones de agua.

Como podéis ver, un cambio de chip grande que me ha permitido perder esos 20 kgs que no necesitaba pero, más que eso, ha hecho que lleve una vida más ordenada y menos sedentaria sin moverme de casa solo que para ir a restaurantes a comer comida basura.

Podéis probarlo y podrá iros mejor o peor que a mí pero, en esencia, lo que mola de todo esto es el cambio de vida, que era muy necesario. Cómo ordenes los elementos o los elementos que decidas incluir, ya es cosa tuya.

1 Comentario

Dejar respuesta